
Jugado ayer el partido suspendido del charco, contra Almuñécar 77, y mal partido con la consiguiente derrota, pero una derrota, la verdad, excesivamente abultada, no nos merecimos el 1-4 final.
No se hizo tan mal partido como pueda parecer viendo el resultado, sufrimos ausencias importantes como la de nuestro portero titular, pero no hay excusas posibles, sólo hubo enormes fallos defensivos que hicieron que pareciéramos Papá Noel en plena Navidad.
Ya pasó, toca aprender de la derrota, que muchas veces enseña más que la victoria, y ahora toca pensar en el domingo, visita con victoria obligada al campo de Pinos Puente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario