sólo vamos a escribir del ÁRBITRO.
Y es que no tenemos remedio, a nosotros no nos gusta escribir sobre los árbitros (hablar ya es otra cosa) pero en toda novela donde hay un protagonista se lee sobre todo de ese protagonista, igual que en las películas de Kevin Kostner se ve sólo a Kevin Kostner y habla sólo Kevin Kostner, pues en el deporte pasa lo mismo: se habla del protagonista principal.
Y en este caso, el protagonista principal fue el árbitro que, como si de una terapia freudiana se tratara, quiso y consiguió arrebatar el primer papel al héroe (en este caso el futbolista) para vaciar un poco ese dichoso superyo que tantos tormentos causa en determinadas mentes y que a tantos conflictos internos lleva.
A falta de 20 minutos y viendo que el Cúllar Vega no marcaba (por mala suerte, falta de acierto o lo que fuera, pero no por falta de empeño), el sujeto decide que debemos perder y pita algo que él convierte en penalti pues ni unos ni otros ni los de enmedio vimos nada. En fin, supongo que su ego estará un poco más elevado,... pues para él;eso si, nuevo triunfo póstumo para Freud.
Nosotros tenemos un gran equipo, lo demostramos jugando contra el Cúllar Vega (jugamos bien, aunque fallamos oportunidades, algunas gracias a gran actuación del portero contrario) y lo demostraremos jugando el domingo a las 17:00 contra el Calahonda, donde esperamos que los protagonistas sean los que debe ser: los futbolistas de ambos clubes, que lucharán en buena lid por sus colores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario